Elige la vida Que Quieres Vivir: Sé una Protagonista de tu Maternidad

Las madres de múltiples sabemos que el tiempo es un bien muy escaso dentro de nuestra rutina diaria. Corremos todo el día tratando de hacer miles de cosas, en pos de nuestra casa, de nuestra familia, de nuestro trabajo, etc. Sentimos que vamos de un lado para otro, sin muchas veces ser conscientes de cómo nos sentimos, de nuestros temores, de nuestras preocupaciones o de lo que nosotras mismas como madres necesitamos.

Nos cuesta mucho parar y escucharnos, parar y mirar hacia nuestro interior para conectar con él. Y créeme, sé de lo que te hablo porque yo también he estado ahí. Corriendo todo el día para que las cosas funcionen, y en ese correr disfrutamos poco, conectamos poco con los que más queremos y amamos. Luego llega la noche y aparece nuestra amiga “La Culpa”, “¿Por qué no estuve lo suficientemente presente?” o “parece no le presté tanta atención a uno de los niños como debí hacerlo” o “no debí haber perdido el control, siendo que no era para tanto”, etc.

Pero ¿cómo se hace?, ¿cómo puedo hacerlo para encontrar tiempo dentro de esta locura y poder conectar con mis hijos y con las personas que quiero? Si te soy honesta, es algo que para mí no fue fácil, pero llegó un día en que dije: “No más, la vida no puede ser solo correr y correr, trabajar y llegar a la casa para seguir en modus trabajo, sin poder disfrutar del regalo más maravilloso que tengo, que es mi familia”. Fue entonces cuando descubrí esto que te quiero transmitir:

Hace unos años, mientras estudiaba el postítulo, recuerdo que fue la primera vez que escuché hablar sobre Martin Seligman*. Seligman es el padre de la Psicología Positiva y es el pionero en estudios sobre la felicidad. Fue él quien propuso que la psicología dejara de enfocarse en estudiar solamente el sufrimiento humano y comenzara a estudiar a las personas que se describían a sí mismas como plenas y felices.

Finalmente logró encontrar tres condiciones muy potentes que se conjugan en nuestra propia vivencia de la felicidad, o que están presentes en la construcción del bienestar personal. Para explicarte esto, te pido que te imagines un círculo al que llamaremos, la “torta de la felicidad”. Seligman propone que un 50% de la sensación de bienestar de las personas, viene dado por la genética. A qué se refiere con esto, que biológicamente hay personas que nacen mirando el vaso más lleno que otras.

Luego señala que el siguiente 10% de la torta corresponde a las Circunstancias. Por ejemplo: “cuando tenga ese trabajo”, “cuando baje esos 3 kilos”, “cuando tenga A, B o Z”, etc.  El problema de este 10%, es que es efímero, la sensación de bienestar basada en las circunstancias dura muy poco y rápidamente nuestros deseos son reemplazados por ototros nuevos. Pregúntate ¿cuánto te duró la felicidad por esos zapatos nuevos que te compraste, o por ese vestido que lograste usar y que antes no te entraba?

Lo que a mí más me gusta de este estudio, es el 40% restante del cual estoy muy AGRADECIDA QUE EXISTA, ya que hace referencia nada más ni nada menos que a NUESTRA VOLUNTAD. Las personas que se describen así mismas como felices, no son personas a las que nunca les suceden cosas negativas o no tienen problemas, eso no existe. Lo que sí existe, es el cómo percibes estas cosas y de qué manera decides enfrentarlas. ¿Te victimizas por los tantos problemas y cosas que debes solucionar, o eres proactiva y buscas soluciones creativas, tomando como un desafío a vencer el cada día?

Es tu decisión el despertarte cada mañana y decidir qué vas a hacer hoy por ti, cómo quieres vivir tu maternidad y cómo vas a gozar lo que estás viviendo actualmente.

Sé que esto que te estoy contando puede parecerte bonito e interesante, pero tal vez no sepas cómo aterrizarlo a tu vida diaria. Por eso quiero regalarte hoy una técnica que va a ayudarte a que te conectes con tu 40% y comiences a practicar esta mirada positiva de ver el vaso lleno, que todos podemos potenciar.

Esta técnica se llama “Agradecer Consiente” y lo que quiero que hagas, es que cuando estés en tu cama antes de dormir y comiences a repasar tu día y las cosas que te pasaron, cierres tus ojos y agradezcas 2 actos amables que alguien hizo contigo. Este acto puede ser cualquier cosa, no tiene que ser una hazaña enorme, sino que puede ser algo simple, como por ejemplo: la persona que te dejó pasar en la fila del supermercado, una buena conversa que tuviste con una amiga y te hizo sentir mejor, ese abrazo que alguien te dio, cuando viste a tus hijos jugar sin pelear, etc.

Está comprobado que el sentimiento de gratitud** es el que genera mayores conexiones neuronales y además produce Oxitocina, hormona fundamental en nuestro bienestar y en sentirnos plenos y felices. Todo esto te ayudará a practicar esa mirada positiva y protectora hacia tu vida y hacia tu ser mamá. Te ayudará a comenzar a ser consciente de esos pequeños detalles que tenemos día a día, pero que muchas veces por andar corriendo o vivir en modus “on the go”, pasamos por alto.

“Sonríe con lo simple”…..vas a ver que ese 40% va a comenzar a ganar terreno en ti.

Un Gran Abrazo.

*Página web de Martin Seligman

https://www.authentichappiness.sas.upenn.edu/es/node/2199

**Pagina que habla sobre la Gratitud y su importancia sobre nuestro bienestar y nuestro cerebro

http://www.nuecesyneuronas.com/la-gratitud

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